II Taller Construcción de Escenarios para el Desarrollo de Centro America

¿Cómo podrían organizarse los países de Centroamérica en los próximos 20 años para alcanzar su desarrollo económico?

Esta fue la principal pregunta que se le hizo a un grupo de 45 participantes en un taller regional auspiciado por SNV-América Latina, empresa social holandesa, los días 10 y 11 de febrero en Tegucigalpa, Honduras.
Utilizando como punto de partida cuatro escenarios diferentes sobre cómo podría presentarse la región en el futuro, la meta del grupo fue explorar modelos alternativos para resolver algunos de los problemas regionales más desafiantes. Los escenarios ayudaron a los grupos a visualizar un amplio abanico de opciones sobre quién podría contribuir – incluyendo instituciones civiles y comunitarias, organizaciones del sector social, académicos, la empresa privada, el sector público – y de qué nuevas formas. Algo importante es que el ejercicio también fue un campanazo de alerta para el grupo, en el sentido de que escoger un futuro, y evitar aquellos que se consideran muy negativos, es algo que en realidad depende de su implicación en los procesos de desarrollo.

Los escenarios
Las cuatro historias sobre el futuro fueron desarrolladas originalmente en un taller similar auspiciado por SNV en Costa Rica en diciembre pasado, Los escenarios describen diferentes panoramas sobre hacia dónde se orienta Centroamérica, basándose no sólo en las decisiones tomadas por los gobiernos, sino también en las fuerzas externas a la región:

· Los Platos Rotos es un mundo en el que las naciones centroamericanas están “sujetadas” en sus habituales dependencias y patrones —especialmente con Estados Unidos— mientras que otros países y regiones aprovechan la crisis económica como una oportunidad para reestructurarse. Los liderazgos nacionales se erosionan hasta llegar a niveles peligrosamente bajos, la “fuga de cerebros” de la región continúa, algunos países centroamericanos rompen relaciones entre sí para tratar de salir adelante solos, y hay una creciente fragmentación y aislamiento. Con el tiempo, las municipalidades se vuelven más autónomas, comienzan a ejercer el poder, y crean sus propios modelos locales de desarrollo económico.

· La Tierra Rescatada es un mundo donde hay sobreexplotación de los recursos naturales y crisis medioambiental durante un período particularmente difícil en el mundo económico. Después de una inestabilidad inicial y migración, la recuperación y la restructuración son dirigidas por los líderes comunitarios locales —no los políticos, sino las madres, los pastores, los líderes indígenas— y emerge un nuevo tipo de autosuficiencia y de economía informal.

· El Retorno Triunfal es un mundo donde la crisis de la economía global conduce a una lógica cada vez más proteccionista y al retorno de cientos de miles de centroamericanos a sus países de origen. Los que regresan traen consigo las expectativas y el conocimiento de sus experiencias en el extranjero, y utilizan su creatividad, su actitud emprendedora, su saber tecnológico y su capital financiero para crear nuevas instituciones civiles y asociaciones regionales. Colaboran con los gobiernos nacionales para mejorar las prácticas empresariales, promover la conectividad y el acceso a las tecnologías, y hacer que las inversiones sociales sean más eficientes, preparando la región para un crecimiento más significativo y exitoso.

· Una Región Unida es un mundo en el que la globalización regresa al primer plano después de un par de años de crisis económica, y el apoyo para la integración de Centroamérica se refuerza con alianzas comerciales clave. Con el tiempo, Centroamérica se torna más y más interconectada y coordinada, abordando la integración sector por sector. Como resultado de esto, crecen la inversión y el PIB, especialmente a las grandes empresas les va bien, aunque persiste la preocupación por las condiciones medioambientales y la disparidad en la distribución de la riqueza.

Las acciones posibles
En el marco de estas historias, se formaron pequeños equipos y a cada uno se le asignó un escenario diferente. Después de sumergirse en los detalles del mismo, y de imaginar cómo serían sus propias vidas y su trabajo bajo esas condiciones, cada equipo recibió una tarea en particular para resolver en esa futura situación. Las tareas fueron tomadas de la lista de soluciones surgidas del dialogo promovido por Estrategia y Negocios y el Consenso de Copenhague. Se le solicitó a los equipos describir exactamente quiénes podrían ser los actores relevantes de la solución, qué papeles o responsabilidades jugaría cada uno, y qué tipo de sistemas de apoyo —procesos, políticas, medidas ejecutivas, información, o tecnología— se requeriría implementar para que la idea funcionara.
La dificultad de este ejercicio es que los participantes tenían que resolverlo como si realmente estuvieran viviendo en ese mundo. Si en su escenario los gobiernos nacionales tenían menos influencia, entonces tenían que identificar quién podía asumir un papel en su lugar. Si la integración regional era parte de su escenario, entonces las instituciones supranacionales apropiadas debían ser identificadas, aunque aún no existieran.

Utilizando este enfoque, el grupo abordó temas que iban desde los programas nutricionales hasta la inversión y el mantenimiento de la infraestructura. Emergieron algunas conclusiones sorprendentes. Por ejemplo, un grupo luchó para determinar cómo se podía formalizar el desarrollo en un mundo en el que las redes informales formaban la base de la sociedad y del comercio (La solución fu no pensar sólo en los impuestos como la única manera en que cada persona le dé su aporte a la comunidad). Otro grupo se dio cuenta de que puede haber situaciones en las que el sector privado reduzca la brecha de la provisión de servicios allí donde las autoridades no tienen los recursos para invertir.
El llamado a involucrarse
El objetivo de la planificación de escenarios es inspirar nuevos modos de pensamiento de tal manera que se puedan compartir puntos de vista diferentes, más que simplemente influirlos. SNV quisiera promover conversaciones similares en los niveles nacional y local, y potencialmente sobre una base “tema por tema”, pero antes se publicará en los próximos meses un informe que incluye los escenarios y algunas de las ideas iniciales de los talleres.

Al final del taller, muchos de los participantes estaban ansiosos por comenzar con acciones de una larga lista de nuevos pasos a seguir identificados por ellos mismos. Si bien está aceptado de manera general que SNV y otras agencias de desarrollo tienen un papel que jugar, estos participantes en particular reconocieron que el futuro de Centroamérica -y de cada uno de sus países- será diseñado por ellos mismos. Uno de los participantes afirmó “Nadie nos va a venir a resolver el problema, tenemos que hacerlo nosotros mismos.”

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